21/3/09

[...Mezclarme en tu piel, sin dejar pistas..]

Abro los ojos lentamente, con miedo, casi olvido que ya no estoy sola. Te encuentro ahí, tan cerquita que no dejas sitio a las dudas. Apoyada en aquel ángulo entre tu hombro y tu cuello, ese sitio que hace que me sienta mejor que nunca, escuchando cerca tu respiración en mi oído, mientras el resto solo es silencio. Lo primero que hago al levantar la mirada es comprobar tu rostro, ver que no has cambiado, que nada se ha movido desde la ultima vez que mire, y si, eso era lo que quería, ahí sigue, no se ha movido ni un ápice…tu sonrisa, tan radiante como siempre mirándome con tanta felicidad que se contagia, y hace que me suban cosquillitas hacia arriba y se me enciendan las mejillas haciéndome sentir tan niña…esa sonrisa que hace que vuele, que flote, que me permite sentirme como en una nube tan suave que cuando la tocas miles de mariposas salen volando entre el hueco de los dedos… ¿alguna vez has sentido esa necesidad de comer dulces para que se pase todo? Eso es lo que me pasa a mi, así me siento, cada vez que escribimos una pagina en gris oscuro casi negro en nuestra pequeña historia compartida, aumenta mi necesidad de tus besos dulces, esos de película que te dejan un sabor esponjoso y acaramelado en la boca con un regusto a canela y azúcar que los convierte en sustancia peligrosamente adictiva para mi lengua… ¿Nunca has sentido la necesidad de esparcir polvos mágicos como en los cuentos de hadas, por esos recuerdos en tu mente que no te dejan dormir? A veces, me gustaría ser una hada, pero no de esas que cumplen los deseos de la gente, ni de las que poseen magia…no, yo me conformaría con ser un hada pequeñita, como un pequeño ángel de la guarda, que pasa las horas sentada sobre tu oreja diciéndote palabras bonitas y dándote consejos, para que nunca te sintieras solo y yo pudiera animarte siempre que alguna nube negra se posara cerquita tuyo, yo podría vivir en tu oído, y tranquilizarte con una nana, compondría canciones de cuna solo para verte sonreír…Así viviría tras el lóbulo de tu oreja arropada con tu pelo en las frías noches de invierno, y te daría suaves besitos las veces que lloraras, y te daría todas mis fuerzas para poder ser feliz… :)


Quisiera ser el hada que cuidara de tu sueño, que viviera en tu oído y pensara siempre en ti…


Me siento en el umbral de tus ojos y pierdo el miedo.
Vuelo. Esta noche tengo antojo de anidar en tu pelo.
Y me balanceo despacito empujado desde adentro
Y aunque a veces vuele bajo, cojo altura si te veo.
Ando de nuevo en la penumbra perdido.
Esperando a que vengas y con tu luz pueda ver el camino.
Me echo a sonreír al verte venir con la luna en tu ombligo.
Y en el aire cultivo palabras que voy a susurrarte al oído.
Me siento tan bien que pienso guardar en tarros de miel todo lo vivido,
para cuando no estés, poder untar, con algo dulce el agrio vacío...♥♥♥

4 comentarios:

Edu dijo...

Me ha gustado el titulo, pulido verso. Bella declaracion de intenciones lo posterior.
Un Saludo.

Mendey dijo...

hermoso, wow me hizo imaginarme cosas por las que estoy pasando :)
como siempre aqui reportandome dark_moon que estes bien

espi show dijo...

a mi tambien me encantaria que fueras una hada y estuvieras en el lobulo de mi oreja besandola pero mas me gustaria no tener esos dias grises que emos sufrido ultimamente.
el texto me ha emocionado, cada diaescribes mejor!
en serio, muy bonito el texto, me ha encantado!
t'estime!=D

El Nictálope dijo...

Es hermoso. No hay muchas palabras para describirlo pero lograste lo que buscabas: transmitir ternura, mucha, dulzura. Un instante eterno como también el deseo de querer ser guardián de un alguien.

Te felicito. Veo que te han premiado. Eso anima a seguir escribiendo. Sigue así :)

El Nictálope.